El 13 de septiembre se celebra en toda la Argentina el Día del Bailarín Folklórico, una efeméride establecida por ley en 1998. Este día fue elegido para rendir homenaje a Santiago Ayala, el inolvidable bailarín y coreógrafo popularmente conocido como "El Chúcaro", en el aniversario de su fallecimiento ocurrido en 1994 a los 75 años.
Nacido en la provincia de Córdoba en 1918, Ayala fue un pionero absoluto. A partir de 1953, junto a su histórica compañera artística, Norma Viola, revolucionó la manera de interpretar nuestras danzas tradicionales. Ambos lograron trasladar el folklore desde sus entornos netamente costumbristas hacia un nivel de excelencia teatral, permitiendo que la cultura argentina brillara en escenarios de todo el mundo. Su visión y tenacidad alcanzaron un hito histórico tras el regreso de la democracia, cuando su incansable impulso derivó en la creación del Ballet Folklórico Nacional, institución que dirigió hasta sus últimos días.
Desde El otro lado de las cosas, entendemos que celebrar esta fecha es reconocer que la danza es un vehículo de memoria e identidad. Los bailarines de hoy, desde las peñas de barrio hasta los grandes festivales, continúan la obra de "El Chúcaro", demostrando que en cada revuelo de ponchos, zapateos y zarandeos hay una cultura viva que se niega a quedar en el olvido. Aunque los restos de Ayala descansan bajo un árbol en su amado Cerro Colorado, su obra sigue marcando el compás del país.